La primera vez que bajé una factura de AWS en 58% entendí algo: la mejor arquitectura no es la que impresiona en un diagrama, es la que el negocio puede pagar. Y muchas veces es una muy simple.
De pequeño ayudaba a mi mamá a transcribir textos en su computadora. Me quedó la curiosidad por entender cómo funciona todo por dentro. Desde 2015 es mi profesión: mantengo sistemas que llevan años en producción, migro legacy cuando ya no aguanta y lanzo productos nuevos desde cero.
Construyo agentes en AWS que se conectan a tus sistemas y hacen el trabajo repetitivo: responder, consultar, registrar. Después los mantengo funcionando.
Reviso tu cuenta de AWS, encuentro lo que sobra y dejo reglas para que no vuelva a crecer.
Integraciones entre plataformas que no se hablan, sin reescribir lo que ya funciona. Salud incluida: HL7 y laboratorios.
Arquitectura, revisión de código y decisiones técnicas para equipos que aún no tienen un líder técnico.